Cómo ahorrar en la compra semanal: 10 trucos que sí funcionan
La compra semanal es uno de los gastos fijos que más se puede recortar sin notarlo en el plato. No hace falta ir a cinco supermercados ni recortar cupones: basta con cambiar unos cuantos hábitos. Estos son los que mejor funcionan.
1. Haz la lista antes de salir de casa (y cúmplela)
Comprar sin lista es la forma más rápida de llenar el carro de cosas que no necesitas. Antes de salir, mira la nevera y la despensa, apunta lo que falta y ve directo a eso. Si se te ocurre algo en el pasillo, pregúntate si lo habrías apuntado en casa.
2. Planifica los menús de la semana
No hace falta un plan perfecto: con decidir cinco o seis comidas y cenas ya sabes qué ingredientes necesitas y en qué cantidad. Además, aprovechas mejor lo que compras: el pollo del lunes puede ser la base del arroz del martes.
3. Compara el precio por kilo o por litro, no el del paquete
Es el truco más infravalorado. Un paquete más barato puede salir más caro si trae menos cantidad. Fíjate en la etiqueta pequeña del estante (€/kg o €/L) y compara siempre con esa. En esta guía te explicamos cómo leerla.
4. Prueba la marca blanca en lo básico
En productos como leche, harina, arroz, legumbres, azúcar o detergente, la marca del supermercado suele costar bastante menos y la diferencia de calidad es pequeña o ninguna. Empieza por ahí y deja la marca para lo que de verdad notes. Lo contamos con detalle en marca blanca o marca.
5. No vayas con hambre
Parece una broma, pero ir con el estómago vacío hace que compres más caprichos y más comida preparada. Si puedes, ve después de comer.
6. Desconfía de las ofertas que no ibas a comprar
Un 3x2 solo es un ahorro si ibas a comprar ese producto y te lo vas a terminar antes de que caduque. Si no, es gasto extra. Te explicamos las trampas más comunes en ofertas del supermercado: cuándo compensan.
7. Mira las baldas de arriba y de abajo
Los productos que más interesa vender suelen estar a la altura de los ojos. Las alternativas más baratas, muchas veces, están en las baldas de abajo o de arriba. Agacharse un momento puede ahorrarte unos euros en cada compra.
8. Compra fruta y verdura de temporada
Cuando un producto está en temporada hay más oferta y suele estar más barato y más rico. Fuera de temporada viene de más lejos o de cámara, y se nota en el precio.
9. Aprovecha el congelador
Si encuentras carne o pescado a buen precio, compra de más y congélalo en raciones. Lo mismo con el pan: congelado en rebanadas dura semanas y no se tira. Tirar comida es tirar dinero.
10. Compara tu lista entera, no producto a producto
Un supermercado puede ser más barato en la leche y más caro en el aceite. Lo que importa es cuánto te cuesta tu compra completa. Con ComparaCesta escribes o dictas tu lista y te dice en qué supermercado te sale más barata entera, con el total de cada uno.