Marca blanca o marca: en qué productos compensa cada una
Las marcas blancas, las del propio supermercado, se han ganado un hueco en casi todas las cestas. La gran pregunta es en qué productos compensan y en cuáles se nota la diferencia. No hay una respuesta única, pero sí algunas pistas que funcionan.
Por qué suelen ser más baratas
La marca del supermercado ahorra en publicidad y en distribución, y el supermercado negocia directamente con quien la fabrica. Muchas veces la producen empresas que también tienen marcas propias. En el envase suele aparecer quién lo fabrica o lo envasa, por si tienes curiosidad.
Dónde casi siempre compensa la marca blanca
- Básicos de despensa: arroz, pasta, harina, azúcar, sal, legumbres secas o en bote.
- Leche y huevos: la diferencia de precio es grande y la calidad muy parecida.
- Conservas sencillas: tomate triturado, maíz, garbanzos cocidos.
- Limpieza: lejía, friegasuelos, bolsas de basura, papel de cocina.
- Congelados básicos: verduras, guisantes, judías.
Dónde puede merecer la pena la marca
- Productos donde el sabor manda: café, chocolate, embutidos o quesos curados. Aquí los gustos cambian mucho: prueba y decide.
- Cuando hay una receta concreta que te gusta, como unas galletas o una salsa en particular.
- Detergentes y suavizantes, si notas diferencia en tu lavadora o en tu piel.
El método más fiable: prueba una vez
La mejor forma de saberlo es probar la marca blanca de cada producto una sola vez. Si no notas diferencia, te quedas con ella y ahorras para siempre. Si la notas, vuelves a la de siempre. En unas pocas compras tendrás claro qué te compensa.
No todas las marcas blancas son iguales
Cada supermercado tiene la suya y no todas cuestan ni saben igual. En ComparaCesta puedes buscar el producto y ver de un vistazo la marca de cada supermercado con su precio por kilo o por litro.