Desperdiciar menos comida: el ahorro que no se ve en el ticket
Una parte de lo que compramos acaba en la basura: pan duro, fruta pasada, sobras olvidadas en la nevera. Cada cosa que se tira es dinero perdido, aunque no aparezca en el ticket. Con unos pocos hábitos se tira mucho menos.
Consumo preferente no es caducidad
«Fecha de caducidad» indica hasta cuándo es seguro comer un producto, y conviene respetarla, sobre todo en carne, pescado y productos frescos. «Consumir preferentemente antes de» indica hasta cuándo mantiene su mejor calidad: pasada esa fecha, muchos productos secos (arroz, pasta, galletas, conservas) siguen siendo seguros si el envase está bien, aunque puedan perder algo de sabor o textura.
Lo primero que entra, lo primero que sale
Al colocar la compra, pon delante lo que ya tenías y detrás lo nuevo. Así gastas antes lo que caduca antes.
El congelador es tu aliado
- Pan: congélalo en rebanadas y tuéstalo directamente.
- Carne y pescado: en raciones, bien envueltos y con la fecha apuntada.
- Fruta madura: en trozos, para batidos o postres.
- Sobras de guisos: en táperes individuales, son la cena de un día con prisa.
Recetas de aprovechamiento
El pan duro sirve para torrijas, migas, pan rallado o sopa de ajo. La verdura un poco pasada, para cremas y caldos. La fruta madura, para bizcochos o batidos. Las sobras de pollo o carne, para croquetas, arroces o canelones.
Compra lo que vas a gastar
El desperdicio empieza en el supermercado. Comprar con lista y con las cantidades apuntadas (te lo explicamos en cómo hacer una lista de la compra que te haga ahorrar) es la forma más eficaz de no tirar comida. Y si una oferta te hace comprar de más algo que caduca pronto, normalmente no compensa.